jueves, 5 de enero de 2017
La calle Segovia de Madrid
Edificios y lugares que se encuentran en la calle Segovia de Madrid, nos permiten conocer mejor los orígenes y la historia de la ciudad.
En la actualidad su trazado está comprendido entre la plaza de Puerta Cerrada, donde se ubicaba una de las puertas de la muralla cristiana, llamada precisamente así y el Puente de Segovia.
Muchos siglos atrás, esta calle era un profundo barranco por donde discurría un arroyo que los musulmanes llamaron Mayrit, que en árabe significa arroyo madre.
Este mismo nombre otorgaron a la ciudad que ellos fundaron, hoy Madrid.
En la plaza de Puerta Cerrada, una fachada de un inmueble nos recuerda el lema legendario del origen de Madrid.
Lema legendario del origen de Madrid
Desde la plaza de Puerta Cerrada observamos las curvas de la calle Segovia. Por este lugar el arroyo Mayrit iniciaba su recorrido hasta llegar al río Manzanares.
Calle Segovia
Esta plaza de Puerta Cerrada ha tenido especial protagonismo a lo largo de la historia de Madrid.
Muchos artistas nacieron o vivieron en la plaza, como el genial Claudio Coello, último pintor de cámara de la dinastía de los Austrias.
Una placa integrada en un edificio existente en la zona que estamos nombrando nos lo recuerda.
En este lugar nació Claudio Coello
Placa que recuerda el nacimiento de Claudio Coello
Cuando los cristianos conquistaron la ciudad a los musulmanes, al arroyo Mayrit lo denominaron Arroyo de San Pedro.
Avanzando en nuestro recorrido por la calle, nos encontramos con la iglesia que lleva este mismo nombre, San Pedro.
En Madrid es la segunda iglesia más antigua.
Su fundación se atribuye a Alfonso XI. En ella es muy significativa su torre mudéjar.
Iglesia de San Pedro
Torre mudéjar de la Iglesia de San Pedro
En el siglo XVI, don Francisco de Vargas, consejero de los Reyes Católicos y Carlos I, mandó construir el hoy conocido como Palacio de Anglona. Esta es la imagen actual del mismo en la calle.
Palacio de Anglona
Una prueba inequívoca de la antigüedad de este Palacio son las argollas que existen en la fachada.
Fachada del Palacio de Anglona
El rey Felipe II ordenó una definitiva nivelación del terreno de este barranco.
La calle resultante se llamó Real Nueva.
Texeira en su importante plano la señalaba como la Puente.
Finalmente su nombre durante siglos ha sido Segovia.
Es interesante conocer que otro edificio construido en el siglo XVI, todavía permanece en la calle cuya imagen es la siguiente:
Edificio construido en el siglo XVI
A continuación de este edificio se encuentra la plaza de la Cruz Verde; en su momento estuvo relacionada con la Inquisición.
Pero en la actualidad es una plaza apacible y tranquila.
Plaza de la Cruz Verde
En la calle Segovia hay abundantes establecimientos que le dan una gran animación.
En uno de ellos existe esta Cava que se construyó en el sigo XVIII.
Los propietarios del mismo se quejaban de las humedades en el sótano del local.
Por aquí discurría el arroyo Mayrit; puede que sus aguas todavía sigan intentando llegar al río Manzanares.
Cava del siglo XVIII
A partir de aquí hasta el puente de Segovia, la calle presenta un trazado más recto.
En la maqueta que diseñó León Gil de Palacio en 1830, apreciamos en el centro de la imagen la calle Segovia en su último tramo.
La calle Segovia en la maqueta de León Gil de Palacio
A la derecha de la imagen se observa el tremendo desnivel que existe para ascender al ahora Parque de las Vistillas.
Este desnivel lo escalaban los musulmanes para acceder a sus arrabales.
Posteriormente la muralla cristiana discurría paralela junto a este terreno.
Hoy se conoce a este desnivel como la Cuesta de los Ciegos.
Cuesta de los Ciegos
Conocer el escudo más antiguo de Madrid es posible al llegar a la llamada Casa del Pastor.
Su construcción data del siglo XVII.
Escudo más antiguo de Madrid
Enrique IV creó la primera Casa de la Moneda en 1467.
Felipe III fundó en 1615 otra a la altura del Viaducto que cruza la calle Segovia.
Una placa integrada en el mismo nos lo recuerda.
Placa que recuerda donde se encontraba la Casa de Moneda
Para finalizar el recorrido por la calle Segovia, merece la pena recordar que en estos terrenos próximos al río Manzanares, Felipe II creó el Campo de la Tela, espacio que se utilizaba para realizar diversos torneos.
Hoy es el parque de Atenas.
Parque de Atenas
Texto y fotografías:
Teresa Miralles Amorós.
Bibliografía:
Gea Ortigas, M.I. Guía del plano de Texeira (1656). Ediciones La Librería. Madrid, 2006.
Miralles Amorós, Teresa. Paseando por Mayrit, segunda edición. Ediciones Letra Clara. Madrid, 2016.
Librerías donde se puede encontrar el libro Paseando por Mayrit
Madrid:
Casa del Libro
La Librería
Felipa
Antonio Machado. Círculo de Bellas Artes.
Elche (Alicante):
Ali i Truc
Murcia:
Stampa
domingo, 6 de noviembre de 2016
La calle Cava Baja en Madrid
La calle Cava Baja ha sido testigo de numerosos episodios de la historia de Madrid.
Fue foso de la muralla cristiana de la ciudad que se construyó en el siglo XII y, tras realizarse varias excavaciones arqueológicas, se descubrió que en estos terrenos se formaron con anterioridad arrabales islámicos.
Situada entre la Puerta de Moros y la Puerta Cerrada de la muralla cristiana, en una fotografía expuesta en la Cuesta de la Vega se aprecia su localización.
Las placas que encontramos en las mencionadas plazas, nos transportan a lo que pudo ser en épocas pasadas la vida cotidiana de Madrid.
La muralla fue desapareciendo y determinados espacios cercanos como los fosos, se convirtieron en calles.
Esto sucedió con la Cava Baja. Su trazado medieval no ha desaparecido y, la imagen que aparece en la placa que encontramos en la calle, nos acerca al ambiente que existió durante siglos en este lugar.
Pedro Texeira en su plano de 1656, dibujó esta calle con detalle, señalando construcciones que tuvieron especial relevancia durante siglos en Madrid.
Donde aparece el número 27 en el plano, se hallaban el Peso de la Harina o Alholí y el Pósito Real o Alhóndiga.
Acercamos la imagen para distinguirlos mejor.
El Peso de la Harina se encontraba en el edificio de la izquierda del número y era donde se guardaba la harina.
El Pósito Real era el depósito de grano o trigo y estaba a la derecha de dicho número.
Ambos edificios en la Edad Media estaban en la plaza del Salvador, hoy plaza de la Villa. Se trasladaron en 1504 a la Cava Baja.
En 1664 cambiaron su ubicación y se situaron en la plaza de Cibeles.
En la anterior fotografía se aprecian los restos de muralla que todavía existían en la calle. En estos años su principal función era servir de medianería entre las nuevas casas que se construían.
Restos de muralla que hoy día todavía tenemos la suerte de contemplar en esta singular calle. Bien en el interior de los edificios o en el interior de los numerosos establecimientos, que existen en esta animada y bulliciosa calle.
Tras un reforma que se acometió en este edificio de la calle, se descubrió en la fachada esta curiosa inscripción, donde se demuestra una vez más la antigüedad de la Cava Baja.
Su trazado medieval, su pasado, la Cava Baja siempre será un referente para la historia de Madrid.
Texto y fotografías: Teresa Miralles Amorós.
Bibliografía:
Gea Ortigas, M. I. Guía del plano de Texeira (1656). Ediciones La Librería. Madrid, 2006.
Miralles Amorós, Teresa. Paseando por Mayrit. 2ª edición. Ediciones Letra Clara. Madrid, abril 2016.
viernes, 29 de julio de 2016
La plaza de la Paja en Madrid.
La plaza de la Paja en Madrid junto con la del Salvador, hoy Plaza de la Villa, eran las principales plazas medievales de la ciudad.
A partir del siglo XV la actividad comercial de Madrid se trasladó a la plaza del Arrabal, que luego se convertiría en la Plaza Mayor.
Con anterioridad, en la plaza de la Paja hay constancia de que existió un zoco musulmán. En este entorno, se formaron arrabales islámicos con importantes núcleos de población que habitaron estos terrenos.
Situada entre la calle Segovia y la iglesia de San Andrés, conserva un aspecto que nos traslada a tiempos pasados de la ciudad.
En el plano de Texeira de Madrid en 1656, la plaza era muy distinta a la actual. Aparece en el centro de la siguiente fotografía.
Las principales familias nobiliarias de Madrid escogieron este entorno para construir sus palacios.
La letra Y nos indica donde estaba situada la primitiva iglesia de San Andrés. A su izquierda aparece el palacio de los Lasso de Castilla, que era donde se hospedaban los Reyes Católicos cuando visitaban Madrid.
Entre ambas edificaciones había un pasaje por donde los reyes accedían directamente a la iglesia para escuchar misa.
En la maqueta que realizó León Gil de Palacio en 1830, se aprecia cómo se seguía conservando el pasaje y la plaza más moderna.
En primer término aparece la Capilla de San Isidro, cuya construcción se inició en el año 1642.
El palacio de los Lasso de Castilla desapareció, pero en la plaza se construyeron unas edificaciones de gran importancia, que han permanecido a lo largo de los siglos y que hoy todavía se pueden admirar.
Una de ellas es la Capilla del Obispo.
En 1535 el obispo de Plasencia Don Gutierre de Vargas y Carvajal la mandó construir.
El nombre de plaza de la Paja se debe, a que los ciudadanos tenían la obligación de entregar paja a los capellanes de la Capilla del Obispo.
La Capilla es un ejemplo de arquitectura gótica y en su decoración hay elementos decorativos renacentistas. En la siguiente fotografia de la plaza, la Capilla del Obispo aparece al fondo de la misma.
A la izquierda se encuentra el Palacio de los Vargas, una de las familias más poderosas del Madrid medieval, siendo otro edificio nobiliario importante que se construyó en el siglo XVI.
Ha experimentado varias reformas a lo largo de los siglos. En la última se puso interés en que su fachada fuera una prolongación del estilo de la Capilla del Obispo.
En un rincón de esta singular plaza de Madrid se creó en el siglo XVIII, el precioso jardín del Palacio de Anglona.
martes, 28 de junio de 2016
La Cava de San Miguel en Madrid
La Cava de San Miguel en Madrid, al igual que la Cava Baja y la Cava Alta, servían como foso de la Muralla Cristiana construida en el siglo XII, tras abandonar los musulmanes el poder en la ciudad.
Siempre estuvo situada entre la Puerta Cerrada y la Puerta de Guadalajara de la muralla, siendo estas derribadas en el siglo XVI. Eran dos de los principales accesos a la ciudad.
En la Cuesta de la Vega de Madrid, donde se encuentra el lienzo más extenso y mejor conservado de la muralla árabe, existe una fotografía de los dos primeros recintos amurallados de la ciudad.
Las líneas blancas se corresponden al recinto musulmán y las amarillas al cristiano del siglo XII, que aclaran la localización de los lugares mencionados.
En la actual plaza de Puerta Cerrada, que se creó tras la desaparición de la puerta del mismo nombre, existe un mural en el que aparece el lema legendario del origen de Madrid.
Y una placa donde se recuerda que allí se ubicó una de las entradas a la ciudad.
En la calle Mayor estaba la Puerta de Guadalajara, considerada la más importante del recinto amurallado. Otra placa nos lo recuerda.
El tramo del foso que existía entre estas dos Puertas se transformó en calle y tomó el nombre de Cava de San Miguel. Transcurre junto a la hoy imponente Plaza Mayor, la cual quedaba fuera del recinto amurallado y en la época medieval se llamaba Plaza del Arrabal.
Una de las primeras imágenes de la Cava de San Miguel la encontramos en el plano de Texeira, que realizó en 1656.
Apreciamos mejor su enclave, acercando la fotografía.
En la foto podemos distinguir, ya en la Cava de San Miguel, el Arco de Cuchilleros, una de las entradas a la Plaza Mayor.
En un rincón de su escalera que conduce a la Plaza, existe un púlpito donde, según la tradición, un fraile del Convento de San Gil, animó a los madrileños a que se sublevasen contra los franceses en mayo de 1808.
Esta es la imagen actual del Arco de Cuchilleros
Al observar la considerable altura que tienen el Arco y su escalera, nos percatamos del gran desnivel existente entre la Plaza Mayor y la Cava de San Miguel.
Desde otra perspectiva de la calle, apreciamos la curvatura que muestran los edificios.
La explicación es que sirven de muro de contención de la Plaza Mayor y salvan este desnivel.
Casi todos los edificios de la calle se construyeron en el siglo XVII. Hay que resaltar los elementos arquitectónicos propios de este siglo
que observamos en sus fachadas.
En muchos de los establecimientos que forman parte de esta ahora bulliciosa calle, existen tramos de la muralla cristiana.
Como también muchos de estos locales, han sabido recrear unos ambientes que nos transportan a un determinado siglo, el XVII, y a sus peculiares tabernas.
La historia de la ciudad está muy presente en los alrededores y en la misma Plaza Mayor de Madrid, la cual admiramos en esta última fotografía.
Texto y fotografías: Teresa Miralles Amorós
Bibliografía: Miralles Amorós, Teresa. Paseando por Mayrit. Segunda Edición. Editorial Letra Clara. Madrid, 2016.
domingo, 20 de marzo de 2016
La muralla cristiana de Madrid
Tras la conquista de Madrid por Alfonso VI a los musulmanes, se construyó en el siglo XII la segunda muralla, denominada cristiana, de la ciudad.
Debió entroncar con la musulmana a la altura de la Puerta de la Vega.
Esta nueva muralla tenía cuatro puertas: Puerta de Moros, Puerta Cerrada, Puerta de Guadalajara y Puerta de Valnadú. Y dos torres albarranas: Narigües y Gaona.
Las murallas de Madrid, desde 1954, están declaradas Monumento Histórico Artístico.
El artista flamenco Anton van den Wyngaerde hizo un dibujo de Madrid en 1562. En él se pueden apreciar, todavía en ese año, la muralla cristiana en primer término y a la izquierda El Alcázar.
Un fragmento de este dibujo pude fotografiar en el Museo de los Orígenes de Madrid:
Fragmento del dibujo de Madrid de Anton van den Wyngaerde
En el parque donde se alberga parte de la muralla que construyeron los árabes, existen unos paneles con dibujos y fotografías que nos explican muy bien los trazados, por los que transcurrieron los primeros recintos amurallados de Madrid.
Los vemos en las siguientes dos imágenes:
El itinerario de la muralla cristiana sería el siguiente: partiendo de la Cuesta de la Vega, cruzaba el arroyo Mayrit, hoy calle Segovia.
Después continuaba entre las calles de Los Mancebos y Don Pedro, Puerta de Moros, Cava Baja, Cava de San Miguel, calle Espejo, calle Escalinata y al llegar a la actual Plaza de Isabel II se unía otra vez con El Alcázar, donde previamente en esos terrenos se había ubicado el castillo musulmán.
Podemos observar restos de la muralla cristiana en la calle de Los Mancebos.
Restos de la muralla en la calle de Los Mancebos
En La Cava Baja existe un lienzo importante de once metros de ancho por diecinueve de alto.
Lienzo de la muralla en La Cava Baja
Otros restos en esta calle, que servía de foso para la muralla, serían los que vemos a continuación:
Restos de la muralla en la Cava Baja
Igualmente en la Cava de San Miguel, siguen existiendo pequeños tramos de esta significativa muralla cristiana de Madrid.
Restos de la muralla en la Cava de San Miguel
La muralla fue desapareciendo. Se fue derrumbando con el paso de los años por causas naturales, como las lluvias torrenciales que se produjeron en el siglo XV. También por órdenes de derribo por parte de las autoridades.
Sus puertas, a pesar de diversas restauraciones, también tuvieron idéntico destino.
Muchos de los materiales con la que estaba construida, se utilizaron para nuevas edificaciones.
A pesar de todo, seguimos encontrando restos.
Huellas evocadoras del pasado histórico de la ciudad de Madrid, todavía tenemos la gran suerte de contemplarlas en la actualidad.
Texto y fotografías:
Teresa Miralles Amorós.
Bibliografía:
-Gea Ortigas, Mª Isabel. Las murallas de Madrid.
Ediciones La Librería. Madrid, 1999.
-Miralles Amorós, Teresa. Paseando por Mayrit.
Ediciones Letra Clara. Madrid, 2014
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