miércoles, 14 de febrero de 2018

La calle del Sacramento en Madrid.




La calle del Sacramento de Madrid, en la actualidad, es una de las pocas calles de la ciudad donde no es posible encontrar ningún comercio o establecimiento.

Inicia su trayecto en la plaza del Cordón; los edificios que permanecen en esta calle son un reflejo de episodios importantes de la historia de Madrid.







Los terrenos donde ahora se sitúa la calle del Sacramento, al estar cerca de la ciudad que fundaron los musulmanes, Mayrit, durante esa época estuvieron dedicados principalmente a la agricultura.

Posteriormente, la calle Mayor y la del Sacramento se convirtieron en las principales vías medievales de Madrid.

En ellas se fueron construyendo importantes palacios y casas nobiliarias que todavía podemos admirar.

En 1537 por deseo de Benito Jiménez de Cisneros, sobrino del Cardenal Cisneros, se construyó en la calle del Sacramento una casa palacio. De estilo plateresco, se conoce a este palacio como Casa de Cisneros.





La puerta y ventanas tienen detalles renacentistas y son evocadoras de construcciones antiguas que se realizaron en la ciudad.

Los balcones de esta casa palacio están considerados como los más antiguos de la ciudad.








El edificio ocupa toda una manzana hasta la Plaza de la Villa, pero la fachada que aquí contemplamos, corresponde a una acertada ampliación de la casa que a principios del siglo XX realizó Antonio Bellido, integrando los elementos originales platerescos.

En su momento, fue la parte trasera del edificio construido en el siglo XVI y a ella daban las cuadras y los corrales.





Este es el aspecto de una fachada del patio de la Casa de Cisneros en la actualidad.







Un alquimista veneciano, fundó en 1578 en la calle del Sacramento la que conocemos ahora como la Farmacia de la Reina Madre, ubicada actualmente en la calle Mayor.

Está catalogado como el comercio más antiguo de Madrid.

En 1616 se ensanchó la calle del Sacramento, ya que por aquí pasaba la procesión del Corpus. Este hecho queda reflejado en las placas de la misma.





Uno de los primeros planos de Madrid es el que realizó Mancelli en 1623.

En el siguiente fragmento de dicho plano, apreciamos la calle del Sacramento donde aparece el número 44 y la Casa de Cisneros con el 45.




En 1656, Texeira en su plano señala la calle del Sacramento como de Santa María, que fue como se la conoció durante el siglo XVII y algunos años posteriores.





Observamos este plano de Nicolás de Fer realizado en 1706, donde aún se indicaba la calle como Santa María.






Años después, en 1769, Antonio Espinosa de los Monteros en el plano que dibujó, es quien nombra la calle como Sacramento.





En el plano anterior a la altura de donde está señalado el número 176, localizamos la calle del Azotado, frente a la Casa de Cisneros.


Tomó este nombre porque por aquí los presos subían siendo azotados hasta la cercana Casa de la Villa, donde parte de sus dependencias estaban destinadas a ser la cárcel de la ciudad en el siglo XVII.

Hoy día es la calle del Cordón.





Proseguimos nuestro recorrido y a un lado, encontramos otra singular calle de evocador trazado medieval: la calle del Rollo. 





Junto a la calle anterior y de nuevo en la del Sacramento, localizamos el que desde 1939 se conoce como Palacio de O' Reilly.

Se construyó en el siglo XVIII y tiene la categoría de Bien de Interés Patrimonial.









Una valla metálica nos deja contemplar un bonito jardín a la altura de donde se encuentra el palacio de O' Reilly.

Corresponde al Palacio de Cañete, cuya construcción se realizó entre los siglos XVI y XVII y su fachada principal se halla en la calle Mayor.

El jardín consta de unos elementos ornamentales y una fuente en el centro del mismo, en el que tras su rehabilitación, se procuró respetar tal como era cuando se creó.





Todas estas edificaciones, las observamos en la maqueta de León Gil de Palacio de 1830 y en este fragmento, vemos la calle del Sacramento en el centro de la imagen.








Finalizamos nuestro recorrido por esta histórica y señorial calle, mencionando el Convento del Sacramento. 

Se fundó en el siglo XVII y de él se ha conservado la iglesia y el huerto de las monjas, ya que el convento se derribó en 1972.

El huerto se convirtió en un precioso jardín, silencioso, al cual se puede acceder desde la misma calle.





La iglesia, construida igualmente en el siglo XVII, pertenece al estilo barroco castizo madrileño y en su interior alberga verdaderos tesoros artísticos.










Texto y fotografías: Teresa Miralles Amorós.

Bibliografía:

MONTERO VALLEJO, Manuel. Origen de las calles de Madrid. Ediciones La Librería. Madrid, 2009.

REVISTA MADRID HISTÓRICO. Número 72.

MIRALLES AMORÓS, Teresa. Paseando por Mayrit. Tercera edición. Ediciones Letra Clara.
Madrid, 2017.


El libro Paseando por Mayrit se encuentra en las librerías:

-Madrid:

Casa del Libro.

La Felipa.

La Librería.

Antonio Machado.

Lé.

Casa Árabe.

El Corte Inglés.

-Elche (Alicante):

Ali i Truc.

-Murcia:

Stampa.





martes, 5 de diciembre de 2017

La calle del Codo en Madrid






La calle del Codo en Madrid debe su nombre a la forma de brazo doblado que tiene desde hace siglos.







Tan angosta que la luz del sol apenas logra acceder a ella. Sombría, frente a la Casa de la Villa, une dos plazas históricas de Madrid, la Plaza de la Villa y la Plaza del Conde de Miranda.


Así es la Plaza de la Villa, que en la época medieval se llamó de San Salvador.






Cerca se encontraba la iglesia de San Salvador, en la actual calle Mayor, donde el 6 de Enero de 1346 Alfonso XI creó la sede del Ayuntamiento o Concejo de Madrid.

El lunes 15 de Julio de 2013, el diario El País publicaba esta foto de la Plaza de la Villa tomada en 1878.

Apreciamos en ella los cambios sustanciales que ha experimentado con el paso del tiempo.





Siglos atrás los musulmanes formaron en este entorno asentamientos y un mercado.

En el libro El Madrid medieval de Manuel Montero Vallejo, se especifica cómo frente a la Casa de la Villa en 1945, se encontraron unas paredes de extraordinario grosor que podrían corresponder a la hipotética segunda muralla musulmana de Madrid.

Volvieron a salir a la luz en 1980, pero fueron nuevamente tapados.

Desde la Plaza de la Villa este es el aspecto actual
de la calle del Codo.





Seguimos su trazado y vemos otra perspectiva de la calle en esta imagen 






Las posibles primeras imágenes de la calle las encontramos en el plano de Mancelli de 1623, a la altura de donde está marcado el número 46.





En 1656 Texeira la dibujó así en su plano




 
León Gil de Palacio en 1830 realizó una importante maqueta de Madrid, donde apreciamos la calle del Codo.





El tesoro artístico e histórico que hoy día contemplamos en la calle del Codo, es la puerta de entrada a la Torre de los Lujanes, que junto a la casas del mismo nombre construidas en el siglo XV, forman el edificio civil más antiguo de Madrid.


Las fachadas y puertas de estas últimas están situadas en la Plaza de la Villa.





Los Lujanes fueron según el historiador Jerónimo de la Quintana, una familia originaria del Reino de Aragón. Durante el reinado de Pedro II de Aragón llegaron a Castilla.

Una vez establecidos en Madrid, se convirtieron en una de las familias más poderosas de la Edad Media madrileña.


Este es el aspecto actual de la Torre de los Lujanes








En 1854 se encontraba en estado ruinoso. Se pretendió su demolición para ensanchar la calle del Codo, pero finalmente en 1859 se consiguió paralizar el derribo.

No hace muchos años igualmente se hallaba muy deteriorada.

La estructura de la puerta de la Torre de los Lujanes está configurada como un arco de herradura, con grandes dovelas de piedra y clara influencia de elementos de la arquitectura árabe.

Este era el lamentable aspecto que presentaba la puerta antes de su rehabilitación.










Se restauró y hoy día ofrece una excelente presencia.
















Desde el interior de la Torre de los Lujanes vemos otra perspectiva de la puerta




 


Una de las incógnitas que existen en la historia de Madrid, es la que se refiere al apresamiento del rey Francisco I de Francia tras la batalla de Pavía.

Algunos autores opinaron que el rey francés estuvo encarcelado en la Torre de los Lujanes, como Gil González Dávila y Jerónimo de la Quintana.

Lope de Vega escribió que nació en la calle Mayor "cerca de donde puso Carlos V la soberbia del francés entre dos paredes".

Otros cronistas afirmaron que estuvo preso en el Alcázar como Gonzalo Fernández de Oviedo y Pedro Mexía.

Una leyenda muy célebre en Madrid es la que protagonizó Francisco de Quevedo en esta calle.

Cuentan que después de sus frecuentes salidas nocturnas, camino de su casa le gustaba orinar en la misma fachada de una casa.





Con menos iluminación como ahora tiene la calle por la noche, el vecino de aquella casa colocó una cruz en su portal para disuadir al escritor de su costumbre.





Como no lo consiguió, harto, decidió poner un cartel en la cruz donde se leía:
"No se mea donde hay una cruz".


Y Quevedo, al lado, puso otro papel donde escribió:
"No se pone una cruz donde se mea"...


Por su configuración, esta calle fue escenario de muchos duelos entre espadachines en el siglo XVII.

La calle del Codo finaliza en la Plaza del Conde de Miranda







En ella encontramos el Convento del Corpus Christi, fundado en el siglo XVII. También llamado de "las Carboneras" porque en él se halla un cuadro de la Virgen que apareció en una carbonera.







Texto y fotografías: Teresa Miralles Amorós.

Bibliografía:

- Montero Vallejo, Manuel. El Madrid medieval. Ediciones La Librería. Madrid, 2003.

- Revista Madrid Histórico. Número 72.

- Miralles Amorós, Teresa. Paseando por Mayrit.
Tercera Edición. Madrid, 2017.


El libro Paseando por Mayrit se puede encontrar en las librerías:

-Madrid:

La librería.

La Felipa.

Casa del Libro.

Casa Árabe.

Antonio Machado.

Lé.

- Elche (Alicante):

Ali i Truc

- Murcia:

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sábado, 16 de septiembre de 2017

La iglesia de San Juan en Madrid.




La desaparecida iglesia parroquial de San Juan, fue mencionada como "Sancto Iohanne" en el Fuero de Madrid del siglo XII, que era el conjunto de normas que regía por primera vez la vida local de la ciudad. 

Su probable reedificación y consagración se realizó en 1254.

Estaba ubicada donde actualmente se encuentra la plaza de Ramales, junto a la plaza de Oriente. José Bonaparte ordenó el derribo del templo en 1810.

Durante el siglo XVII la iglesia de San Juan tuvo un gran protagonismo en Madrid, ya que se convirtió en parroquia de Palacio desde 1606 hasta 1639.

Aquí fue bautizada la infanta Margarita de Austria, hija de Felipe IV.

El pintor Diego de Velázquez fue enterrado en este templo en 1660. 


En 1562 el pintor flamenco Antón Van der Wyngaerde, realizó una vista de Madrid considerada la primera imagen de la ciudad.

La original se conserva en Viena, pero en el Museo de los Orígenes de Madrid localizamos esta reproducción.





Un año antes, en 1561, Felipe II decidió instalar la corte en Madrid. 

Si acercamos la imagen podemos apreciar marcada con el número 6, el lugar donde se encontraba la iglesia de San Juan.





Junto a la vista no pasa desapercibido en el Museo un panel con números, que indican dónde estaban situadas las principales edificaciones de la ciudad.



La iglesia catalogada como románica, poseía tres naves, torre campanario y ábside semicircular.

Tenía capillas destinadas a los Lujanes, Herreras, Lodeñas y Arias Dávila

Más imágenes de esta iglesia se encuentran en planos que localizamos en el Museo de Historia de Madrid.

La primera de ellas corresponde al plano de Mancelli realizado en 1623.






La iglesia de San Juan aparece en este fragmento del citado plano detrás del número 62.

Otra imagen de la iglesia es la que dibujó Texeira en su plano de 1656 donde se aprecia junto a la letra F. La vemos en el mencionado Museo.






Con el fin de construir un aparcamiento subterráneo en la plaza de Ramales, se llevó a cabo una excavación arqueológica donde estuvo la iglesia de San Juan.

También existía interés en encontrar los restos del pintor Diego de Velázquez.

Tras las excavaciones arqueológicas se comprobó la presencia islámica en los terrenos donde se construyó el templo. 

Cerca estaba la ciudad Mayrit.

Bajo la actual plaza de Ramales encontramos una sala con fotografías, que nos muestran las huellas de los asentamientos musulmanes en la zona.




Así como objetos de uso doméstico de procedencia islámica.




Manuel Montero Vallejo en su libro "El Madrid medieval", señala que durante las excavaciones se encontraron los cimientos de la torre de la iglesia.

Consideró que no fueron investigados del todo y que podrían pertenecer a un torreón cuadrado de la hipotética segunda fortificación musulmana que se cree que tuvo Madrid.

En la sala que está bajo la plaza de Ramales encontramos esta fotografía, donde se aprecia una cripta funeraria que existía en la iglesia y pudo salir a la luz durante las excavaciones.






En una de estas criptas funerarias se esperó encontrar los restos de Velázquez y el resultado fue infructuoso.


El 2 de Febrero de 2000, Vicente González Olaya en su artículo del periódico El País, nos recordaba que los restos del genial pintor, ya se intentaron encontrar en otras excavaciones realizadas durante los años 1845, 1899, 1942 y 1960.

Finalmente los historiadores de la Consejería de Educación, emitieron un informe donde afirmaban que encontrar los restos de Velázquez era un hallazgo imposible.

Quizá se perdieron durante el primer derribo de la iglesia que ordenó José Bonaparte. Quizá en la última remodelación de la plaza. Nunca lo sabremos.

En el centro de la misma, existe esta columna con una cruz y una placa como homenaje a Velázquez.





En la iglesia de San Juan hubieron otros enterramientos de personajes ilustres.

La Casa Palacio de Domingo Traspalacios, construcción que data del siglo XVIII, se encuentra en la plaza y en su fachada existe esta placa. 









El aparcamiento subterráneo se llevó a cabo y la plaza se convirtió en peatonal.


De la iglesia de San Juan se conservaron estos restos protegidos por una cristalera y hoy día
en un lamentable estado.








Sobre el pavimento de la plaza de Ramales, ha quedado reflejada la planta de la iglesia.









Este es el actual aspecto de la plaza de Ramales en Madrid, donde se ubicó la histórica iglesia de San Juan.





Texto y fotografías: 

Teresa Miralles Amorós.

Bibliografía:


GEA ORTIGAS, M.I. El Madrid desaparecido.
Ediciones La Librería. Madrid, 2003.

MONTERO VALLEJO, MANUEL
El Madrid medieval.
Ediciones La Librería. Madrid, 2003.

GEA ORTIGAS, M.I.
Guía del plano de Texeira (1656)
Ediciones La Librería. Madrid, 2006.

MIRALLES AMORÓS, TERESA
Paseando por Mayrit. 3ª Edición.
Ediciones Letra Clara. Madrid, 2017.