domingo, 14 de abril de 2019

La Casa del Tesoro en Madrid (II).




Al establecer la Corte en Madrid, el rey Felipe II compró unas casas situadas junto al Alcázar, en el espacio que hoy existe entre el Teatro Real y el Palacio Real, con el fin de ampliar las dependencias del Alcázar.

El arquitecto Gaspar de Vega fue el encargado de realizar las nuevas construcciones.

A través de pasillos y patios conectados entre sí,  se fueron edificando la residencia de los artistas, las cocinas nuevas, la Casa de los Oficios, el edificio de la Casa de la Cadena y Botica Real.

El conjunto de estas distintas edificaciones formaron la denominada genéricamente Casa del Tesoro.


Aquí vivió el pintor Diego de Velázquez.

Texeira en su plano de Madrid de 1656 así dibujó la Casa del Tesoro, junto al Alcázar, en el centro de la imagen.







En 1706 Nicolás de Fer realizó este plano donde se aprecia el Alcázar y, a su lado, la Casa del Tesoro.

Plano que se encuentra en el Museo de Historia de Madrid.






Después del incendio que provocó la destrucción del Alcázar de la dinastía de los Austrias en 1734, fue decayendo la actividad del edificio. 

Felipe V años después, la destinó como Biblioteca Real.

El rey José Bonaparte ordenó la demolición de la Casa del Tesoro, para así crear la actual Plaza de Oriente, junto al Palacio Real que se construyó reinando la dinastía de los Borbones, en el espacio que dejó el destruido Alcázar.


Hoy día encontramos esta placa en la mencionada Plaza, donde se ubicaba la edificación.





A finales del pasado siglo XX, se acometió la última gran reforma del entorno de la Plaza de Oriente, que consistió en construir un túnel bajo la calle de Bailén y un aparcamiento subterráneo.


Se realizaron excavaciones arqueológicas en las que surgieron construcciones de la historia de Madrid, desde su fundación por los musulmanes hasta nuestros días.

Lo único que se conservó en el entorno fue esta atalaya islámica del siglo XI.






El domingo 9 de Febrero de 2003, el periódico El País publicó un artículo, donde afirmaba que se habían conservado elementos arquitectónicos hallados en esta zona, de las distintas etapas de la historia de la ciudad, pero no han sido expuestos al público.

En el aparcamiento subterráneo que se construyó, hay una exposición donde se muestran diversas fotografías de los restos arqueológicos que se encontraron, como esta imagen de la Casa del Tesoro.





Otra fotografía de la exposición es esta donde apreciamos la importancia de la obra.






Junto al Palacio Real, en el tramo de la calle de Bailén que fue peatonalizada para crear el túnel, tras las excavaciones arqueológicas también aparecieron construcciones de diferentes siglos en Madrid.










Una vez finalizadas las obras, este es el aspecto que presenta en la actualidad el lugar por donde antes transcurría la calle de Bailén.





Numerosos objetos de uso cotidiano de todas las épocas históricas y culturales de Madrid, se rescataron en las excavaciones de la Plaza de Oriente.

En el Museo de los Orígenes de Madrid, encontramos estos pertenecientes a la etapa musulmana de la ciudad.





De la etapa Bajo Medieval del siglo XIV.





Y estos objetos del siglo XVII.





Bajo estos jardines de la Plaza de Oriente, se conservan todavía muchos restos arqueológicos de la Casa del Tesoro.





Texto y fotografías: Teresa Miralles Amorós.

Bibliografía:

- Gea Ortigas, María Isabel. Guía del plano de Texeira (1656). Ediciones La Librería.
Madrid, 2006.

- Miralles Amorós, Teresa. Paseando por Mayrit.
Ediciones Letra Clara. Tercera Edición.
Madrid, 2017.

El libro Paseando por Mayrit se puede encontrar en las librerías:

Madrid:

- La Librería.
- La Felipa.
- Casa del Libro.
- Antonio Machado (Círculo de Bellas Artes).
- Lé.
- Casa Árabe.

Elche:

- Ali i Truc.



domingo, 17 de febrero de 2019

El Palacio del Buen Retiro de Madrid.



El Palacio del Buen Retiro de Madrid ocupó un espacio muy extenso en la ciudad.

Su construcción la ordenó el Conde Duque de Olivares con el fin de que Felipe IV, tuviera un Palacio como lugar de descanso y actividades de recreo. Algunos actos oficiales los trasladó desde el Alcázar a este nuevo Palacio.

Los arquitectos de la obra fueron Giovani Battista Crescenzi y Alonso Carbonel. Se construyó entre los años 1633 y 1640.

El conjunto palaciego constaba de numerosos edificios y jardines, entre estos últimos, el gran Parque del Retiro.

Durante la Guerra de la Independencia, todo el recinto quedó prácticamente destruido.

Tan solo se pudo conservar el Salón de Reinos, el Casón, la iglesia de los Jerónimos y el ya mencionado Parque del Retiro.

Del primero hoy día presenta este aspecto en sus distintas fachadas.
























En el interior de este Salón de Reinos era donde el Rey recibía a relevantes personalidades, como nobles y embajadores.

Se colgaron en sus paredes cuadros muy valiosos.

El 22 de Octubre de 2013, el periódico El País publicó un artículo donde narraba, que en este Salón tuvo lugar el velatorio de Felipe V.

Cuando reinó Felipe IV, eran habituales las comitivas de carrrozas con personas influyentes hacia el Palacio del Buen Retiro. Queda reflejado en este cuadro de Jan Van Kessel, que contemplamos en el Museo Thyssen Bornemisza de Madrid.





Dentro del recinto del Palacio del Buen Retiro,
se realizaron distintas edificaciones dedicadas a diversas ocupaciones, tanto oficiales como de recreo.

Hemos mencionado el Salón de Reinos. Además se construyeron la Plaza Mayor, la Plaza Principal de Palacio, el Coliseo de las Comedias, el Salón de Bailes que se denominó Casón y el Estanque Grande, hoy día conocido como el Estanque del Retiro.

Otras dependencias realizadas, fueron por ejemplo las caballerizas, cocheras, sala de burlas, jardines y ermitas. 

En el Museo de Historia de Madrid, apreciamos un fragmento del plano que dibujó Pedro Texeira en 1656 donde aparece el Palacio del Buen Retiro.




Otro plano en el citado museo, realizado por Juan López en 1812, nos muestra algunas de las dependencias que se han nombrado con anterioridad, formando parte del conjunto palaciego.





León Gil de Palacio en 1830, construyó su maqueta de Madrid expuesta en el Museo de Historia de la ciudad.

En estas dos fotografías de la maqueta, en la primera apreciamos una visión más general del Palacio.

En la segunda vemos más cercanos el Salón de Reinos y el Casón en el centro de la imagen.








Durante la guerra de la Independencia Española, las tropas invasoras utilizaron las dependencias del Palacio para sus soldados.

Al finalizar la misma, todo quedó prácticamente destruido. 

Junto al Salón de Reinos, se pudo conservar el Casón, también llamado salón de baile. En él tenían lugar importantes fiestas.

Hoy dia en su interior alberga una gran biblioteca.

Sus principales fachadas tienen este aspecto en la actualidad.







Cercana al Casón se encuentra la iglesia de San Jerónimo el Real.

En 1505 se terminó su construcción junto al convento del mismo nombre.

Muy vinculados a las familias reales españolas, aquí se llegaron a celebrar las Cortes.

Felipe II en este lugar ordenó construir el Cuarto Real que fue el origen del Palacio del Buen Retiro.

Seriamente dañados el convento y la iglesia durante la Guerra de la Independencia, este es el aspecto actual de la iglesia.





Frente al Casón, en la actual calle de Alfonso XII, está ubicada la puerta de Felipe IV que es una de las entradas al Parque del Retiro.


De estilo barroco, se construyó en 1680, obra de Melchor de Bueras.










Una vez en el interior del parque, tras esta puerta, encontramos el árbol Ahuehuete. Plantado en el siglo XVII, está considerado el árbol más antiguo de la ciudad de Madrid. 





Delante de él, se localiza uno de los jarrones que están repartidos por el parque.

Son de la época del reinado de Felipe V y sus figuras representan escenas amorosas.




El Parque del Retiro quedó prácticamente destruido durante la Guerra de la Independencia.

Todas las construcciones desaparecieron, entre ellas, la Real Fábrica de Porcelana del Buen Retiro.

El estanque del Retiro sí que se conservó y era conocido cuando se construyó el Palacio como el Estanque Grande.

En él por esas épocas se simulaban batallas navales.

Imágenes del pasado del Estanque las encontramos en diversas obras que localizamos en el Museo de Historia de Madrid, como este óleo de Juan Bautista Martínez del Mazo realizado en 1657.




Otra obra es la que se titula El estanque del Buen Retiro y la Fábrica de "la China", pintado en 1816.




Luis Buendía construyó esta maqueta, reflejando la representación de la comedia de Calderón "Polifemo y Circe / Los encantos de la Circe". Está expuesta en el citado Museo de Historia de Madrid.




Este es el aspecto actual del Estanque.





El Parque del Retiro es importante en la historia del Palacio del Buen Retiro de Madrid.

Al llegar el otoño siempre adquiere colores que le aportan una gran belleza.





Texto y fotografías: Teresa Miralles Amorós.

Bibliografía:

GEA ORTIGAS, M. I. Guía del plano de Texeira (1656). Ediciones La Librería. Madrid, 2006.

MIRALLES AMORÓS, TERESA. Paseando por Mayrit. Tercera edición. Ediciones Letra Clara. Madrid, 2017.

El libro Paseando por Mayrit se encuentra en la librerías:

Madrid:

La Felipa.

La Librería.

Casa del Libro.

Lé.

Antonio Machado. Círculo de Bellas Artes.

Casa Árabe.

Elche:

Ali i Truc.



martes, 18 de diciembre de 2018

La Plaza de la Cebada de Madrid.




La Plaza de la Cebada de Madrid, siempre ha sido lugar de mercado, ferias e importantes acontecimientos en la ciudad.

Se formó en el siglo XVI, dedicando este espacio a la venta de legumbres y cereales. Aquí se  entregaba la cebada a las caballerizas reales. Por este motivo, tomó el nombre que nunca ha cambiado. 


En el Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid, ubicado en Alcalá de Henares, vemos esta imagen que se corresponde al cuadro de Manuel de la Cruz, titulado La Feria de Madrid en la Plaza de la Cebada, realizado entre los años 1770 y 1780, con un significativo texto de Lope de Vega.





Bajo sus actuales terrenos, en la plaza de la Cebada se localizó una necrópolis musulmana.

Cerca existían arrabales islámicos y años después, próxima a la plaza se situaría la Puerta de Moros que formaba parte de la muralla cristiana del siglo XII.


Dos placas en la zona nos lo recuerdan.











En el Museo de Historia de Madrid, vemos diferentes planos en los que la plaza está reflejada.

Antonio Mancelli realizó el suyo en 1623. Es el primero que se conoce de la ciudad.






Años más tarde en el plano de Texeira de 1656, también la contemplamos.








A la izquierda de este fragmento del plano, observamos marcado con el número 50, la Fuente del Humilladero de San Francisco.
 

Se construyó a partir de 1620 y su autor fue Rutilio Gaci. Estaba coronada por la estatua de Endimión.
Esta escultura en el siglo XIX se trasladó a la Plaza de Lavapiés. Hoy se encuentra en el Museo de Historia de Madrid.






En el centro del plano de Texeira, con el número 46, vemos dibujada otra fuente.

Se conoció como Fuente de la Cebada, realizada por Pedro de Pedrosa.

En la parte superior se situó la estatua La Abundancia, cuya construcción data de 1650, y tras la demolición de la fuente en 1840 se conservó. Hoy también se contempla en el Museo de Historia de Madrid.






Imágenes de cómo era esta fuente, en el citado museo se localizan en dos obras significativas.
Una de ellas, cuyo autor es Louis Meunier y se realizó entre los años 1665 y 1668.





Otra es el óleo que realizó Manuel de Chozas en 1741 que tituló Procesión de la Virgen de Gracia en la Plaza de la Cebada. En esta obra se puede constatar la importancia que por aquellos años tenía la plaza.





Pero sus actividades principales siguieron siendo de mercado, como vemos reflejadas en las placas distribuídas en la actualidad por la misma.







Igualmente, las ferias marcaban momentos especiales en la ciudad. En la siguiente imagen, cuyo autor fue José Suarez, lo apreciamos, donde al fondo se localiza la desaparecida iglesia de San Millán y en primer término la plaza de la Cebada en un día de feria. La fecha de la imagen es de 1869 y la pude fotografiar en la Biblioteca Nacional de Madrid.






Una de las construcciones más significativas que se edificaron en la plaza, fue el Convento y Hospital de la Latina.

Su fundación se llevó a cabo en 1499, por Beatriz Galindo, maestra de Isabel la Católica y su marido Francisco Ramírez, secretario de los Reyes Católicos.


Fue obra del maestro Hazán.

Estaban situados en la plaza de la Cebada y la calle de Toledo. En esta última calle actualmente existen estas dos placas.









León Gil de Palacio en su maqueta de 1830, así construyó la plaza de la Cebada.





Con más detalle observamos el Convento y Hospital en el centro de esta imagen.






El elemento arquitectónico más significativo del Hospital de la Latina, es su espectacular portada gótica que se ha conservado.

En el Museo de los Orígenes de Madrid, encontramos una obra de la portada, en esta litografía de Emilio Anglet del siglo XIX.






Joaquín Sorolla en 1883, realizó este óleo donde también la apreciamos. Se conserva en el Museo de Historia de Madrid.





En la actualidad, esta bella portada se puede contemplar en los jardines de la Escuela de Arquitectura de Madrid.







El hospital y el convento de La Latina se tuvieron que derribar en 1904 para ampliar la calle de Toledo.

A su fundadora, Beatriz Galindo, la llamaban La Latina.

Fue tal su influencia, que el barrio donde  albergaba su convento y hospital, la plaza de la Cebada y alrededores tomó su nombre.

Hoy día es un entorno bullicioso, donde se construyó un famoso teatro y un mercado con sus fachadas pintadas de alegre colorido.









Texto y fotografías: Teresa Miralles Amorós.

Bibliografía:


GEA ORTIGAS, M.I. El Madrid desaparecido. 
Ediciones La Librería. Madrid, 2003.

MIRALLES AMORÓS, TERESA. Paseando por Mayrit. Tercera Edición . Ediciones Letra Clara.
Madrid, 2017.


El libro Paseando por Mayrit se puede encontrar en la librerías:
Madrid:

Casa del Libro.
La Felipa.
La Librería.
Lé.
Antonio Machado. Círculo de Bellas Artes.
Casa Árabe.

Elche (Alicante):


Ali i Truc.