lunes, 15 de mayo de 2017

La calle del Rollo en Madrid.




La calle del Rollo de Madrid situada muy cerca de la Plaza de la Villa, ha sido testigo de numerosas etapas de la historia de la ciudad.

En Madrid, según la tradición, para indicar que la población era villa, existía en esta calle un rollo de piedra. Lo vemos reflejado en las placas que están distribuidas a lo largo de dicha calle.

Con el tiempo se transformaron en rollos jurisdiccionales. Solían estar rematados por una cruz de hierro; su función pasó a ser la de exhibir cuerpos de ajusticiados.




Texeira en 1656 dibujó el rollo en su plano. Por entonces esta calle se llamaba Orno, próxima a la de Santa María, hoy Sacramento.





Nicolás de Fer en 1706 también dibujó el rollo en su plano.





Ambos planos se pueden contemplar en el Museo de Historia de Madrid.

Pero la historia de esta calle es mucho más remota.
En el Museo de los Orígenes de Madrid, localizamos esta maqueta donde apreciamos los primeros recintos amurallados que se construyeron en la ciudad.





A la izquierda vemos el primero que se creó en Madrid, cuyos autores fueron los musulmanes. Hacia el exterior contemplamos el recinto que construyeron los cristianos.

Y entre ambos es visible, lo que los historiadores han denominado como segundo hipotético recinto amurallado musulmán, construido como ampliación del primero con el fin de proteger la ciudad Mayrit.

En este último espacio es donde se ubica la calle del Rollo.

Visitando distintos establecimientos de la calle, es donde descubrimos los restos más significativos de que existió esta segunda fortificación musulmana, que transcurrió cercana por este entorno y apreciamos en las siguientes fotografías.








Muchos utensilios de la vida cotidiana se han recogido en la zona, que demuestran los asentamientos musulmanes que hubieron en este lugar.

El siguiente edificio situado en el número 7 de la calle, una inscripción en su portal señala que fue construido en el año 1724. 




Aquí aparecieron muchos restos islámicos en sucesivas rehabilitaciones del inmueble, como este contenedor expuesto en el Museo Arquelógico Regional de Alcalá de Henares (Madrid), del siglo XI.





En el Museo de los Orígenes de Madrid, y también del siglo XI, se muestra este fragmento de hueso con inscripción árabe que se halló en la calle.




Aparecieron otros objetos cerámicos. Como esta escudilla del siglo XIII, expuesta en el Museo de los Orígenes de Madrid.




En la actualidad, el trayecto de la calle del Rollo comienza a continuación de la calle Madrid, cercana a la Plaza de la Villa.




Desde aquí llega a la calle del Sacramento, que en el siglo XVII se llamaba Santa María.


Familias nobiliarias eligieron esta vía para construir sus palacios en diferentes siglos.

Entre ellos podemos destacar la Casa de Cisneros, uno de los pocos palacios renacentistas que se conservan en Madrid y el Palacio del Conde de O'Reilly, a la derecha de la siguiente imagen.




Al cruzar esta calle y adentrarnos otra vez en la calle del Rollo, es donde ya apreciamos su trazado irregular, que nos hace evocar el pasado medieval de la ciudad.









Si avanzamos este es el aspecto de la calle en sentido inverso.



A la derecha de la imagen anterior descubrimos este edificio que se construyó en el siglo XIX, según me narraron sus vecinos, cuya fachada vemos con más detenimiento.




Frente a este edificio y tras bajar unas escaleras, es grato conocer el Huerto de las Monjas.


Formaba parte del Convento del Sacramento, construido en el siglo XVII. Junto a la iglesia, es lo único que se ha conservado de este citado convento.

Huerto que se transformó en un jardín silencioso, escondido; alberga una fuente en el centro del mismo.








Finalizando el recorrido de la calle, observamos su desigual forma tan singular, evocadora de siglos pasados.






Antes de llegar a la plaza de La Cruz Verde y a la calle Segovia, en su día arroyo Mayrit, y para concluir nuestro recorrido por esta calle sorprendente de Madrid, contemplamos estas escalinatas que fueron construidas en el siglo XVII.

Se las denominó Pretil de Segovia, sirviendo de muro de contención por el gran desnivel entre la calle del Rollo y la de Segovia.






Texto y fotografías:

Teresa Miralles Amorós.

Bibliografía:

Gea Ortigas, M.I. Guía del plano de Texeira (1656). Ediciones La Librería. Madrid, 2006.

Miralles Amorós, Teresa. Paseando por Mayrit.
Segunda Edición. Ediciones Letra Clara.
Madrid, 2016.

Paseando por Mayrit se encuentra en las librerías:

Madrid:

-Casa del Libro
-La Felipa
-La Librería
-Antonio Machado - Círculo de Bellas Artes
-Casa Árabe

Elche (Alicante):
-Ali i Truc

Murcia:
-Stampa
























miércoles, 22 de febrero de 2017

La plaza Mayor de Madrid



En 2017 se está conmemorando el 400 aniversario de la construcción de la Plaza Mayor de Madrid. 

Desde 1985 es monumento histórico-artístico de carácter nacional. 

Cuando los musulmanes fundaron Mayrit, hoy Madrid, la plaza era una laguna. Tras la conquista de la ciudad por los cristianos, el lugar se denominó laguna de Luján.

En la actualidad, a la Plaza Mayor acuden numerosos viajeros que se acercan a Madrid. Su historia, sus numerosos establecimientos, su luz, nos ofrece un ambiente único en la ciudad.







Volviendo a sus orígenes, los cronistas narran cómo esta laguna se secó y el espacio que se formó pasó a llamarse la plaza del Arrabal; quedaba fuera del recinto amurallado cristiano.

La muralla transcurría próxima por el lugar y en los sótanos de los establecimientos que abundan en la Plaza, todavía es posible encontrar restos de la fortificación, como los que vemos en la siguiente fotografía.




La plaza del Arrabal se convirtió en mercado principal de la Villa .

En el siglo XV Madrid contaba con tan solo 5000 habitantes. La ciudad fue creciendo y su población también. Por lo que se comenzaron a construir edificios en este entorno.

Felipe II  fue quien encargó la primera remodelación de la plaza a Juan de Herrera en 1580. 

Fue una época de grandes transformaciones urbanísticas, tras el traslado de la Corte a Madrid en 1561.

En 1590, se construyó el primer edificio importante en la entonces plaza del Arrabal, la Casa de la Panadería, cuyo arquitecto fue Domingo Sillero. Se convirtió en la tahona principal de la Villa.

En el Museo de Historia de Madrid encontramos tres planos de la ciudad, en los que ya se distingue la Casa de la Panadería y donde se aprecian sus chapiteles de pizarra.

El primero de ellos lo realizó Antonio Mancelli en 1623, del cual vemos un fragmento




El siguiente plano lo realizó Pedro Texeira en 1656. Vemos otro fragmento





Por último observamos el plano de Nicolás de Fer realizado en 1706.




En el museo citado anteriormente, se encuentra la maqueta de Madrid realizada por León Gil de Palacio en 1830.

Apreciamos en ella la Casa de la Panadería tal cómo era en el siglo XIX




Su última reforma se realizó en 1992; en su fachada apreciamos un escudo correspondiente al reinado de Carlos II.

Este es el magnífico aspecto que presenta en la actualidad.




Frente a la Casa de la Panadería, en 1617, se construyó la Casa de la Carnicería.

Albergaba el depósito general de carnes; desde aquí se abastecía a los mercados de la Villa.

Al igual que la Casa de la Panadería, posee en su piso superior dos chapiteles de pizarra y sus soportales están formados por arcos, que las diferencian del resto de edificaciones de la actual Plaza Mayor.

En la maqueta de León Gil de Palacio, vemos en la siguiente fotografía cómo era la Casa de la Carnicería en 1830.




En la actualidad este es su singular aspecto.




Felipe III encargó al arquitecto Juan Gómez de Mora en 1617, la construcción de la Plaza Mayor donde antes estaba ubicada la plaza del Arrabal.

Tuvo que derribar muchas casas para darle la forma rectangular que ofrece hoy día. Aunque la Plaza siguió estando abierta.

Se crearon calles de acceso al recinto, como la que se llamó calle Nueva. En la actualidad se llama Ciudad Rodrigo.

Una leyenda en el pavimento de la misma nos lo recuerda.




Existía un gran desnivel entre la Plaza y la cercana Cava de San Miguel, que fue foso de la muralla cristiana. Las casas de esta calle sirven como muro de contención de la Plaza Mayor.

El arquitecto salvó el desnivel construyendo el Arco de Cuchilleros, uno de los accesos más populares que tiene el recinto. 

Observamos la altura de la escalera del mismo para subir a la Plaza




En un establecimiento cercano, encontramos esta maqueta del Arco de Cuchilleros realizada en 1930.




La Plaza Mayor ha sido escenario de acontecimientos muy diversos a lo largo de su historia.

Entre ellos la procesión del Corpus Christi, beatificaciones, corridas de toros, torneos.

En ella se llevaron a cabo los Autos de Fe de la Inquisición y ejecuciones.

Aquí se representaron los Autos Sacramentales de Calderón de la Barca, escritor del Siglo de Oro español.

En el Museo de Historia de Madrid existen dos óleos del siglo XVII, en el quedan bien reflejados parte de la vida cotidiana de este siglo en la ciudad.

Este primero se atribuye a Juan de la Corte. Se titula "Fiesta Real en la Plaza Mayor" de 1623.




El siguiente se llama "Vista de la Plaza Mayor en fiesta de toros", de autor anónimo y realizado entre los años 1675 y 1680.




La Plaza ha sufrido tres graves incendios a lo largo de su historia, que acontecieron en los años 1631, 1672 y 1790.

En algunos de ellos, edificios emblemáticos como la Casa de la Panadería y la Casa de la Carnicería, fueron seriamente dañados o incluso destruidos.

Tras el último incendio el arquitecto Juan de Villanueva fue el encargado de remodelar la Plaza.

Después de esta última reforma es así como ha llegado hasta nuestros días.

En el siglo XX, el tranvía llegó a circular por ella y sirvió como aparcamiento para coches. 

Durante años la Plaza en el pasado siglo estuvo profusamente arbolada, como vemos en la fotografía que encontré en un establecimiento de la calle Toledo de Madrid.




Para finalizar hay que destacar la magnífica escultura de Felipe III que se encuentra en el centro de la Plaza.

Obra de Juan de Bolonia y Pietro Tacca realizada en 1616.




La Plaza Mayor de Madrid es un claro exponente del Barroco madrileño.

Texto y fotografías: 

Teresa Miralles Amorós.

Bibliografía: 

Escobar, J. La Plaza Mayor y los orígenes del Madrid barroco. Editorial Nerea. San Sebastián, 2007.

Gea Ortigas, M.I. Guía del plano de Texeira (1656). Ediciones La Librería. Madrid, 2006.

Miralles Amorós, Teresa. Paseando por Mayrit. Segunda edición. Ediciones Letra Clara.
Madrid, 2016.


Librerías donde se puede encontrar "Paseando por Mayrit", primera y segunda edición.

Madrid:

-Casa del Libro.

-Felipa.

-La Librería.

-Antonio Machado. Círculo de Bellas Artes.

-Casa Árabe.

Elche (Alicante):

-Ali i Truc.

Murcia:

-Stampa.










jueves, 5 de enero de 2017

La calle Segovia de Madrid



Edificios y lugares que se encuentran en la calle Segovia de Madrid, nos permiten conocer mejor los orígenes y la historia de la ciudad.

En la actualidad su trazado está comprendido entre la plaza de Puerta Cerrada, donde se ubicaba una de las puertas de la muralla cristiana, llamada precisamente así y el Puente de Segovia.

Muchos siglos atrás, esta calle era un profundo barranco por donde discurría un arroyo que los musulmanes llamaron Mayrit, que en árabe significa arroyo madre.

Este mismo nombre otorgaron a la ciudad que ellos fundaron, hoy Madrid.

En la plaza de Puerta Cerrada, una fachada de un inmueble nos recuerda el lema legendario del origen de Madrid.


    Lema legendario del origen de Madrid

Desde la plaza de Puerta Cerrada observamos las curvas de la calle Segovia. Por este lugar el arroyo Mayrit iniciaba su recorrido hasta llegar al río Manzanares.


   Calle Segovia

Esta plaza de Puerta Cerrada ha tenido especial protagonismo a lo largo de la historia de Madrid.


Muchos artistas nacieron o vivieron en la plaza, como el genial Claudio Coello, último pintor de cámara de la dinastía de los Austrias.

Una placa integrada en un edificio existente en la zona que estamos nombrando nos lo recuerda.


    En este lugar nació Claudio Coello


   Placa que recuerda el nacimiento de Claudio Coello


Cuando los cristianos conquistaron la ciudad a los musulmanes, al arroyo Mayrit lo denominaron Arroyo de San Pedro.

Avanzando en nuestro recorrido por la calle, nos encontramos con la iglesia que lleva este mismo nombre, San Pedro.

En Madrid es la segunda iglesia más antigua.

Su fundación se atribuye a Alfonso XI. En ella es muy significativa su torre mudéjar.


 
      Iglesia de San Pedro


    Torre mudéjar de la Iglesia de San Pedro


En el siglo XVI, don Francisco de Vargas, consejero de los Reyes Católicos y Carlos I, mandó construir el hoy conocido como Palacio de Anglona. Esta es la imagen actual del mismo en la calle.


    Palacio de Anglona


Una prueba inequívoca de la antigüedad de este Palacio son las argollas que existen en la fachada.


   Fachada del Palacio de Anglona


El rey Felipe II ordenó una definitiva nivelación del terreno de este barranco.
La calle resultante se llamó Real Nueva. 
Texeira en su importante plano la señalaba como la Puente. 
Finalmente su nombre durante siglos ha sido Segovia.

Es interesante conocer que otro edificio construido en el siglo XVI, todavía permanece en la calle cuya imagen es la siguiente:


    Edificio construido en el siglo XVI


A continuación de este edificio se encuentra la plaza de la Cruz Verde; en su momento estuvo relacionada con la Inquisición. 
Pero en la actualidad es una plaza apacible y tranquila.


            Plaza de la Cruz Verde


En la calle Segovia hay abundantes establecimientos que le dan una gran animación.
En uno de ellos existe esta Cava que se construyó en el sigo XVIII.
Los propietarios del mismo se quejaban de las humedades en el sótano del local.
Por aquí discurría el arroyo Mayrit; puede que sus aguas todavía sigan intentando llegar al río Manzanares.


    Cava del siglo XVIII


A partir de aquí hasta el puente de Segovia, la calle presenta un trazado más recto.

En la maqueta que diseñó León Gil de Palacio en 1830, apreciamos en el centro de la imagen la calle Segovia en su último tramo.


   La calle Segovia en la maqueta de León Gil de Palacio


A la derecha de la imagen se observa el tremendo desnivel que existe para ascender al ahora Parque de las Vistillas.

Este desnivel lo escalaban los musulmanes para acceder a sus arrabales.

Posteriormente la muralla cristiana discurría paralela junto a este terreno.

Hoy se conoce a este desnivel como la Cuesta de los Ciegos.


    Cuesta de los Ciegos

Conocer el escudo más antiguo de Madrid es posible al llegar a la llamada Casa del Pastor.

Su construcción data del siglo XVII.


            Escudo más antiguo de Madrid


Enrique IV creó la primera Casa de la Moneda en 1467.

Felipe III fundó en 1615 otra a la altura del Viaducto que cruza la calle Segovia.
Una placa integrada en el mismo nos lo recuerda.


   Placa que recuerda donde se encontraba la Casa de Moneda


Para finalizar el recorrido por la calle Segovia, merece la pena recordar que en estos terrenos próximos al río Manzanares, Felipe II creó el Campo de la Tela, espacio que se utilizaba para realizar diversos torneos.

Hoy es el parque de Atenas.


    Parque de Atenas


Texto y fotografías: 

Teresa Miralles Amorós.

Bibliografía:

Gea Ortigas, M.I. Guía del plano de Texeira (1656). Ediciones La Librería. Madrid, 2006.

Miralles Amorós, Teresa. Paseando por Mayrit, segunda edición. Ediciones Letra Clara. Madrid, 2016.

Librerías donde se puede encontrar el libro Paseando por Mayrit

Madrid:
Casa del Libro
La Librería
Felipa
Antonio Machado. Círculo de Bellas Artes.

Elche (Alicante):
Ali i Truc

Murcia:
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