En la Plaza Mayor de Madrid existe este balcón, que puede pasar inadvertido, integrado perfectamente en el entorno y símbolo de una historia especial.
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En la Plaza Mayor de Madrid existe este balcón, que puede pasar inadvertido, integrado perfectamente en el entorno y símbolo de una historia especial.
En la actualidad la Puerta del Sol es la plaza más céntrica y concurrida de la ciudad de Madrid.
Su historia se remonta al siglo XV, cuando en estos terrenos comenzaron a realizarse las primeras construcciones.
Una de las puertas de la muralla del siglo IX que rodeaba la ciudad musulmana Mayrit, se llamaba Almudena y la calle que se formó tras de ella fue la calle Mayor.
Años después en esta calle a la altura de la Plaza Mayor, cruzaría la muralla cristiana del siglo XII y sería la Puerta de Guadalajara la que hubiéramos localizado en este lugar.
La ciudad de Madrid siguió creciendo hacia el este, se construyeron otras cercas como la del Arrabal en el siglo XV, y una de sus puertas se denominó Puerta del Sol.
Se especuló que su nombre se debía a que en ella estaba dibujado un sol, pero este hecho no está documentado, por lo que con toda probabilidad a la puerta se le llamó del Sol al estar orientada al este.
A lo largo de los siglos muchas transformaciones y ampliaciones se han sucedido en esta emblemática plaza, donde se construyeron importantes edificaciones.
En 1438 se fundó el Hospital de San Andrés para los enfermos de peste. Posteriormente y junto a él se construyó la iglesia del Buen Suceso. Tuvieron sus respectivas reedificaciones al ir deteriorándose sus estructuras.
Una imagen del conjunto la vemos en este fragmento del plano de Texeira de 1656, donde se aprecia en el centro.
En 1697 la iglesia presentaba una ruina preocupante. Se construyó una nueva que fue demolida en 1854.
El sábado 8 de Febrero de 2020, el periódico El País publicó una fotografía de la iglesia del Buen Suceso antes de su derribo.
Durante estos últimos años en la Puerta del Sol se han realizado diversas reformas.
Gracias a ellas en el subsuelo de la misma han aparecido restos de la iglesia, que contemplamos en un espacio de la estación del metro.
Restos del hospital se pueden observar en una tienda cercana.
Célebres fueron sus "gradas", que se convirtieron en uno de los principales "mentideros" de Madrid.
En la obra El diablo cojuelo de Luis López de Guevara, el autor las describía como en la placa que existe donde se ubicaba el Convento.
Tras la ocupación francesa, tanto el convento como la iglesia fueron seriamente dañados, siendo finalmente demolidos en 1838.
En el centro de la plaza vemos la estatua ecuestre de Carlos III. Realizada en bronce es obra de los escultores Eduardo Zancada y Miguel Ángel Rodríguez.
Otra estatua significativa en la Puerta del Sol es la réplica de la Mariblanca.
La original traída a España desde Italia, es obra de Rutilio Gaci y se encuentra en la Casa de la Villa.
En su día coronó la Fuente del Buen Suceso frente a la iglesia del mismo nombre, y ha tenido varias ubicaciones en la ciudad de Madrid.
La escultura del Oso y el Madroño de visita obligada en la Puerta del Sol es un símbolo madrileño. Obra realizada en bronce por el escultor Antonio Navarro Santafé, fue inaugurada en 1967.
Acontecimientos históricos de toda índole ha vivido la Puerta del Sol, como la famosa nevada que causó la tormenta Filomena.
En el Museo de Historia de Madrid vimos expuestas fotografías del fenómeno metereológico.
El edificio Real Casa de Correos fue construido por el arquitecto francés Jacques Marquet entre 1760 y 1768, de estilo barroco, para ser sede central del servicio de Correos.
Desde 1985 es propiedad de la Comunidad de Madrid.
Lo vemos a la derecha de la fotografía.
En la esfera del reloj observamos que da las IIII y no las IV, que sería la forma correcta de numerar el cuatro en números romanos.
Texto y fotografías: Teresa Miralles Amorós.
Bibliografía:
GEA ORTIGAS, M. I. Los nombres de las calles de Madrid. Ediciones La Librería. Madrid, 2020.
MIRALLES AMORÓS, TERESA. Paseando por Mayrit. Tercera Edición. Ediciones Letra Clara. Madrid, 2017.
El libro Paseando por Mayrit se encuentra en las librerías de Madrid:
La Felipa.
La Librería.
La calle del Arenal de Madrid se encuentra entre la Puerta del Sol y la Plaza de Isabel II.
Este es el aspecto actual que ofrece la Puerta del Sol de Madrid.
Siempre bulliciosa, sus establecimientos comerciales aportan alegría a la céntrica calle del Arenal.
Recientemente su pavimento ha sido renovado, como vemos en la imagen siguiente.
Una vez que comenzamos su recorrido, contemplamos el Palacio de Gaviria, construido en el siglo XIX.
Una de las primeras imágenes que tenemos de la calle del Arenal la vemos en el plano de Texeira que realizó en el siglo XVII.
Pero la antigüedad de la calle del Arenal se remonta a siglos anteriores.
Era una gran hondonada por donde discurría un arroyo, cuyo origen era el barranco de la Zarza que estaba en la Puerta del Sol, y acababa en la plazuela del Barranco que hoy es la Plaza de Isabel II.
Cuando no llovía era un cauce de arena, pero también a la calle desembocaban unos afluentes que luego se convertirían en calles como Hileras y Bordadores.
De aquí tomó su nombre la calle del Arenal.
Con posterioridad la calle se terraplenó.
En la calle encontramos librerías muy antiguas como esta.
Un acontecimiento importante que sucedió en este lugar, en el año 1872, fue el atentado que sufrió el rey Amadeo I de Saboya, en la esquina de la calle del Arenal con la calle Bordadores.
La construcción más significativa de la calle del Arenal, es la histórica iglesia de San Ginés.
Las primeras referencias de esta iglesia se remontan a 1332.
Su capilla mayor se derrumbó en 1642 y se construyó una iglesia nueva cuyas obras finalizaron en 1672.
A lo largo de los siglos la iglesia ha sido varias veces restaurada. Del edificio original solo se conserva la estructura.
El Museo de los Orígenes o Museo de San Isidro en Madrid, es el lugar donde podemos conocer la historia de la ciudad, desde su pasado más remoto hasta 1561, año en el que Felipe II decidió que Madrid se convirtiera en capital de España.
En la actualidad este es el aspecto exterior que presenta
El edificio se encuentra donde, según la tradición, vivió y murió en una casa anterior San Isidro, patrón de Madrid y de los labradores, al servicio de Iván de Vargas.
Varios historiadores han cuestionado que el Santo residiera en la mencionada casa, pero así se ha afirmado durante siglos.
Las familias Vargas y Luján fueron muy influyentes en la Edad Media madrileña. Eran propietarios de numerosos terrenos y palacios.
La Casa de Campo de Madrid, por ejemplo, se la compró Felipe II a la familia Vargas, que formaba parte de sus posesiones.
Después de la primitiva casa se construyó otra en el siglo XVI. Tras un matrimonio entre Miguel Jiménez de Luján y Ana de Vargas, la propiedad perteneció a la familia Luján.
En el siglo XVII, Pedro de Texeira la dibujó así en su plano. Al lado de la letra Y.
La casa está ubicada donde existía un arrabal islámico y en primer plano de la foto, podemos observar restos de la muralla cristiana construida en el siglo XII.
En el siglo XIX, León Gil de Palacio la mostró así en su maqueta que se encuentra en el Museo de Historia de Madrid.
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En la imagen se aprecia el patio renacentista que se conserva todavía en la casa.
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El edificio actual es una reconstrucción de la misma, en la que se han conservado este patio y el pozo donde según la tradición San Isidro salvó de morir ahogado a su hijo
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El recorrido de la historia de Madrid por el Museo, comienza por restos de la prehistoria que se han localizado en diferentes puntos de la ciudad y región, como este Cráneo de Uro, perteneciente al Pleistoceno Medio con una antigüedad de entre 780.000 y 127.000 años que se encontró en los alrededores del barrio de Usera.
En el Museo encontramos hallazgos de la presencia de la cultura romana en Madrid.
Carpetania fue un territorio celtíbero, que incluía la región de Madrid.
Roma la conquistó en el año 139 a.C. Su población se dedicaba a la agricultura y la ganadería.
Nunca formaron una gran ciudad en la capital, pero sí hay constancia de la existencia de villas romanas.
En cambio sí que crearon importantes asentamientos en la provincia, como Complutum, la actual Alcalá de Henares.
El descubrimiento quizá más significativo en Madrid, es el llamado Mosaico de las Cuatro Estaciones, cuya antigüedad se sitúa entre los siglos IV y V.
Procede de la finca de los Condes de Montijo, ubicada en el barrio de Carabanchel de Madrid.
Apreciamos un fragmento del mismo