viernes, 29 de julio de 2016

La plaza de la Paja en Madrid.



 La plaza de la Paja en Madrid junto con la del Salvador, hoy Plaza de la Villa, eran las principales plazas medievales de la ciudad.

 A partir del siglo XV la actividad comercial de Madrid se trasladó a la plaza del Arrabal, que luego se convertiría en la Plaza Mayor.

 Con anterioridad, en la plaza de la Paja hay constancia de que existió un zoco musulmán. En este entorno, se formaron arrabales islámicos con importantes núcleos de población que habitaron estos terrenos. 

 Situada entre la calle Segovia y la iglesia de San Andrés, conserva un aspecto que nos traslada a tiempos pasados de la ciudad.





  
 En el plano de Texeira de Madrid en 1656, la plaza era muy distinta a la actual. Aparece en el centro de la siguiente fotografía.




  Las principales familias nobiliarias de Madrid escogieron este entorno para construir sus palacios.

 La letra Y nos indica donde estaba situada la primitiva iglesia de San Andrés. A su izquierda aparece el palacio de los Lasso de Castilla, que era donde se hospedaban los Reyes Católicos cuando visitaban Madrid.

 Entre ambas edificaciones había un pasaje por donde los reyes accedían directamente a la iglesia para escuchar misa.

 En la maqueta que realizó León Gil de Palacio en 1830, se aprecia cómo se seguía conservando el pasaje y la plaza más moderna.




 En primer término aparece la Capilla de San Isidro, cuya construcción se inició en el año 1642.

 El palacio de los Lasso de Castilla desapareció, pero en la plaza se construyeron unas edificaciones de gran importancia, que han permanecido a lo largo de los siglos y que hoy todavía se pueden admirar.

 Una de ellas es la Capilla del Obispo.
En 1535 el obispo de Plasencia Don Gutierre de Vargas y Carvajal la mandó construir.

 El nombre de plaza de la Paja se debe, a que los ciudadanos tenían la obligación de entregar paja a los capellanes de la Capilla del Obispo.

  La Capilla es un ejemplo de arquitectura gótica y en su decoración hay elementos decorativos renacentistas. En la siguiente fotografia de la plaza, la Capilla del Obispo aparece al fondo de la misma.




  A la izquierda se encuentra el Palacio de los Vargas, una de las familias más poderosas del Madrid medieval, siendo otro edificio nobiliario importante que se construyó en el siglo XVI.

 Ha experimentado varias reformas a lo largo de los siglos. En la última se puso interés en que su fachada fuera una prolongación del estilo de la Capilla del Obispo.



 En un rincón de esta singular plaza de Madrid se creó en el siglo XVIII, el precioso jardín del Palacio de Anglona.





 Texto y fotografías: Teresa Miralles Amorós.

 Bibliografía:

 Gea Ortigas, M. I. Guía del Plano de Texeira (1656). Ediciones La Librería. Madrid, 2006.

 Miralles Amorós, Teresa. Paseando por Mayrit.
Segunda Edición. Ediciones Letra Clara. Madrid, abril 2016.

martes, 28 de junio de 2016

La Cava de San Miguel en Madrid



 La Cava de San Miguel en Madrid, al igual que la Cava Baja y la Cava Alta, servían como foso de la Muralla Cristiana construida en el siglo XII, tras abandonar los musulmanes el poder en la ciudad.

 Siempre estuvo situada entre la Puerta Cerrada y la Puerta de Guadalajara de la muralla, siendo estas derribadas en el siglo XVI. Eran dos de los principales accesos a la ciudad.

 En la Cuesta de la Vega de Madrid, donde se encuentra el lienzo más extenso y mejor conservado de la muralla árabe, existe una fotografía de los dos primeros recintos amurallados de la ciudad.

 Las líneas blancas se corresponden al recinto musulmán y las amarillas al cristiano del siglo XII, que aclaran la localización de los lugares mencionados.




 En la actual plaza de Puerta Cerrada, que se creó tras la desaparición de la puerta del mismo nombre, existe un mural en el que aparece el lema legendario del origen de Madrid.





 Y una placa donde se recuerda que allí se ubicó una de las entradas a la ciudad.





 En la calle Mayor estaba la Puerta de Guadalajara, considerada la más importante del recinto amurallado. Otra placa nos lo recuerda.




 
  El tramo del foso que existía entre estas dos Puertas se transformó en calle y tomó el nombre de Cava de San Miguel. Transcurre junto a la hoy imponente Plaza Mayor, la cual quedaba fuera del recinto amurallado y en la época medieval se llamaba Plaza del Arrabal.

 Una de las primeras imágenes de la Cava de San Miguel la encontramos en el plano de Texeira, que realizó en 1656.







  Apreciamos mejor su enclave, acercando la fotografía.








 En la foto podemos distinguir, ya en la Cava de San Miguel, el Arco de Cuchilleros, una de las entradas a la Plaza Mayor.

 En un rincón de su escalera que conduce a la Plaza, existe un púlpito donde, según la tradición, un fraile del Convento de San Gil, animó a los madrileños a que se sublevasen contra los franceses en mayo de 1808.

 Esta es la imagen actual del Arco de Cuchilleros




 Al observar la considerable altura que tienen el Arco y su escalera, nos percatamos del gran desnivel existente entre la Plaza Mayor y la Cava de San Miguel. 

 Desde otra perspectiva de la calle, apreciamos la curvatura que muestran los edificios.



 La explicación es que sirven de muro de contención de la Plaza Mayor y salvan este desnivel.

 Casi todos los edificios de la calle se construyeron en el siglo XVII. Hay que resaltar los elementos arquitectónicos propios de este siglo
que observamos en sus fachadas.




 En muchos de los establecimientos que forman parte de esta ahora bulliciosa calle, existen tramos de la muralla cristiana.










 Como también muchos de estos locales, han sabido recrear unos ambientes que nos transportan a un determinado siglo, el XVII, y a sus peculiares tabernas.

 




        
         




  La historia de la ciudad está muy presente en los alrededores y en la misma Plaza Mayor de Madrid, la cual admiramos en esta última fotografía.




Texto y fotografías: Teresa Miralles Amorós

Bibliografía: Miralles Amorós, Teresa. Paseando por Mayrit. Segunda Edición. Editorial Letra Clara. Madrid, 2016.

domingo, 20 de marzo de 2016

La muralla cristiana de Madrid



  Tras la conquista de Madrid por Alfonso VI a los musulmanes, se construyó en el siglo XII la segunda muralla, denominada cristiana, de la ciudad.

 Debió entroncar con la musulmana a la altura de la Puerta de la Vega.

 Esta nueva muralla tenía cuatro puertas: Puerta de Moros, Puerta Cerrada, Puerta de Guadalajara y Puerta de Valnadú. Y dos torres albarranas: Narigües y Gaona.

 Las murallas de Madrid, desde 1954, están declaradas Monumento Histórico Artístico.

 El artista flamenco Anton van den Wyngaerde hizo un dibujo de Madrid en 1562. En él se pueden apreciar, todavía en ese año, la muralla cristiana en primer término y a la izquierda El Alcázar.

 Un fragmento de este dibujo pude fotografiar en el Museo de los Orígenes de Madrid:



     Fragmento del dibujo de Madrid de Anton van den Wyngaerde

 En el parque donde se alberga parte de la muralla que construyeron los árabes, existen unos paneles con dibujos y fotografías que nos explican muy bien los trazados, por los que transcurrieron los primeros recintos amurallados de Madrid.

 Los vemos en las siguientes dos imágenes:










 El itinerario de la muralla cristiana sería el siguiente: partiendo de la Cuesta de la Vega, cruzaba el arroyo Mayrit, hoy calle Segovia.

 Después continuaba entre las calles de Los Mancebos y Don Pedro, Puerta de Moros, Cava Baja, Cava de San Miguel, calle Espejo, calle Escalinata y al llegar a la actual Plaza de Isabel II se unía otra vez con El Alcázar, donde previamente en esos terrenos se había ubicado el castillo musulmán.

 Podemos observar restos de la muralla cristiana en la calle de Los Mancebos.


        Restos de la muralla en la calle de Los Mancebos

 En La Cava Baja existe un lienzo importante de once metros de ancho por diecinueve de alto.


     Lienzo de la muralla en La Cava Baja

 Otros restos en esta calle, que servía de foso para la muralla, serían los que vemos a continuación:



        Restos de la muralla en la Cava Baja

 Igualmente en la Cava de San Miguel, siguen existiendo pequeños tramos de esta significativa muralla cristiana de Madrid.


     Restos de la muralla en la Cava de San Miguel

 La muralla fue  desapareciendo. Se fue derrumbando con el paso de los años por causas naturales, como las lluvias torrenciales que se produjeron en el siglo XV. También por órdenes de derribo por parte de las autoridades.

 Sus puertas, a pesar de diversas restauraciones, también tuvieron idéntico destino.

 Muchos de los materiales con la que estaba construida, se utilizaron para nuevas edificaciones.

 A pesar de todo, seguimos encontrando restos. 

 Huellas evocadoras del pasado histórico de la ciudad de Madrid, todavía tenemos la gran suerte de contemplarlas en la actualidad.

 Texto y fotografías:
 Teresa Miralles Amorós.

 Bibliografía:
-Gea Ortigas, Mª Isabel. Las murallas de Madrid.
Ediciones La Librería. Madrid, 1999.

-Miralles Amorós, Teresa. Paseando por Mayrit.
Ediciones Letra Clara. Madrid, 2014

sábado, 16 de enero de 2016

La iglesia de Santa María de la Almudena en Madrid.



 La iglesia de Santa María de la Almudena fue el templo más antiguo de Madrid.
 Emplazada en la calle Mayor, ya se nombraba en el Fuero de Madrid de 1202.
 Los historiadores apenas tienen datos sobre la primitiva iglesia.
 Casi todos piensan que previamente fue la principal mezquita de la ciudad musulmana Mayrit.
 Tras la conquista de la ciudad por Alfonso VI, se convirtió en iglesia cristiana, aunque el autor Manuel Montero Vallejo en su obra "El Madrid Medieval", afirma que primero fue templo cristiano y posteriormente se transformó en mezquita.
 Mª Isabel Gea nos narra en su libro "Guía del Plano de Texeira" que quizá se construyó una nueva iglesia alrededor del siglo XII.
 La iglesia debió ser muy pequeña. El historiador Mesonero Romanos la definía escribiendo que era de mezquina arquitectura.
 Una de las primeras imágenes de la iglesia aparece en el plano de Texeira, realizado en 1656. 



    La iglesia en el plano aparece con la letra A

 En el año 1998 se llevó a cabo una obra para peatonalizar la calle de la Almudena, al lado de la calle Mayor, justo donde se encontraba la iglesia. Aparecieron los cimientos de la misma, que se exponen bajo una cristalera y que nos transportan hacia épocas lejanas de nuestra historia.




      Restos de los cimientos de la iglesia 

  Junto a esta cristalera nos encontramos con una maqueta de la iglesia, tal como era en sus últimos tiempos. Porque a lo largo de su existencia, este templo tuvo sus ampliaciones y reformas. 
 Una de estas renovaciones importantes la llevó a cabo el arquitecto Ventura Rodríguez entre los años 1777 y 1778.

  

     Maqueta de la iglesia al lado de la calle Mayor


  Pocos elementos arquitectónicos se han podido conservar de este templo. Tan solo unos capiteles que se guardan en el Museo Arqueológico Regional, en Alcalá de Henares.
 Entre los elementos decorativos cabe destacar una lápida sepulcral del siglo XV que se guarda en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.
 En el año 1623 se realizó una reforma en la iglesia y, tras el retablo del altar mayor, apareció una pintura mural con la imagen de Nuestra Señora de la Flor de Lis, que ha permanecido hasta nuestros días y se puede contemplar en la Catedral de la Almudena.


   Imagen de Nuestra Señora de la Flor de Lis

  Para ensanchar la calle Mayor la iglesia fue demolida en 1868. 
 La maqueta de la misma en la que quizá podemos apreciar mejor cómo era su último aspecto antes de su derribo, se encuentra en el Museo de los Orígenes de Madrid.

  



         Maqueta de la iglesia en el Museo de los Orígenes de Madrid.


  Texto y fotografías: Teresa Miralles Amorós

  Bibliografía:

- Gea Ortigas, M.I. Guía del plano de Texeira (1656). Ediciones La Librería. Madrid, 2006

-Montero Vallejo, Manuel. El Madrid medieval. Ediciones La Librería. Madrid, 2003


domingo, 22 de noviembre de 2015

La Casa de la Villa de Madrid.



 La Casa de la Villa de Madrid, se construyó en el siglo XVII.

 En el año 1644, según los planos de Juan Gómez de Mora, se iniciaron las obras del edificio. Tras la muerte de éste, fue José de Villarreal quien continuó la edificación realizando modificaciones del modelo original.

 Durante siglos, fue la sede del Ayuntamiento de Madrid.

 Se encuentra ubicada en la singular Plaza de la Villa que, junto con la Torre y Casas de los Lujanes y la Casa de Cisneros, forman el conjunto arquitectónico más bello de Madrid.

    


         Plaza de la Villa de Madrid

 Con anterioridad se llamó Plaza de San Salvador, debido a su cercanía con la iglesia del mismo nombre.

  Precisamente en este citado templo es donde tenían las reuniones los primeros concejos de la villa de Madrid.

 En el plano de Texeira de Madrid de 1656, vemos esta iglesia marcada con la letra B.

  


 La iglesia de San Salvador en el plano de Texeira

 La iglesia de San Salvador quedó pequeña para atender las funciones de Ayuntamiento; por esto en la época de Felipe IV se ordenó edificar el nuevo edificio que se llamaría Casa de la Villa.


   


                  Casa de la Villa de Madrid

  El estilo del edificio formaría parte del llamado Barroco Madrileño.

  Cuando se construyó, dos sedes ocuparon sus dependencias: por un lado el Ayuntamiento y por otro la Cárcel de la Villa.

 La fachada lateral del edificio que podemos contemplar desde la calle Mayor, ha experimentado importantes transformaciones desde la creación del mismo.

   

      Fachada lateral de La Casa de la Villa


  Varios escudos de la dinastía de los Austrias, adornan las diferentes fachadas de este bello edificio, situado en uno de los enclaves más históricos de Madrid.

     


     Escudos de la dinastía de los Austrias en La Casa de la Villa

  Desde hace unos años la sede del Ayuntamiento de Madrid, se trasladó al Palacio de Telecomunicaciones en la Plaza de Cibeles.


    Texto y fotografías: Teresa Miralles Amorós
   

    Bibliografía:

   - Gea, Mª Isabel. Guía del plano de Texeira (1656). Ediciones La Librería. Madrid, 2006

   - Miralles Amorós, Teresa. Paseando por Mayrit. Ediciones Letra Clara. Madrid, 2014.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

La muralla árabe de Madrid.



 El emir de Córdoba Muhammad I fundó Madrid en el lugar que hoy ocupa el Palacio Real, hacia mediados del siglo IX.

 El nombre que eligieron los musulmanes para la nueva ciudad fue Mayrit. Así llamaron en principio al arroyo próximo que discurría por un abrupto barranco. Este arroyo hoy es la calle Segovia. 

 La riqueza y abundancia de aguas que transcurrían por estos parajes, junto a la posición elevada de la colina sobre la que se asienta hoy el Palacio Real, les favorecía estratégicamente para la defensa de posibles ataques de sus enemigos.

 Estos debieron ser los principales motivos para decidir fundar en este lugar su ciudad, con su castillo, mezquita, muralla y zoco.

 De la presencia musulmana en Madrid, han podido conservarse, a través de los tiempos, restos que nos muestran la importante historia que siempre deberíamos recordar.

 La ciudad que formaron era muy pequeña. Estaba protegida por la muralla, cuyo principal material de construcción era el pedernal.

 Fue declarado monumento histórico en enero de 1954.

 Esta muralla tenía tres puertas principales: Puerta de la Vega, Puerta de Santa María (para algunos historiadores Arco de la Almudena) y Puerta de la Sagra, como también contaba con pequeños portillos que, permitían una mayor rapidez para las entradas y salidas de los habitantes de la ciudadela.

   



     Fotografía que se encuentra en la Cuesta de la Vega, donde se aprecia el trazado de la muralla árabe

 El tramo de la misma más importante que permanece, es un lienzo que podemos admirar en la llamada Cuesta de la Vega.

 En proceso de restauración, este es el aspecto que ofrecía antes de la reforma.


         Muralla árabe de Madrid


 En estos momentos, con la obra casi finalizada, es grato contemplar su nueva imagen.


          Muralla árabe de Madrid

  Espacio evocador donde hacemos volar nuestra imaginación, y pensar en la vida cotidiana tras esta muralla de la población musulmana.

 Es emotivo saber que tras este muro, estuvo trabajando el gran matemático y astrólogo Maslama al-Mayriti.

 El trazado de la muralla desde la Cuesta de la Vega avanzaba hasta la calle Mayor; antes de llegar, en la planta baja de un inmueble de la calle Bailén, la historia ha querido mostrarnos otro pequeño tramo del muro.


          Muralla árabe de Madrid

  Desde este lugar, atravesando los Altos del Rebeque y la calle Factor, proseguía su recorrido hasta la actual Plaza de la Armería donde, en el solar en el que han construído el Museo de las Colecciones Reales, se hallaron restos importantes de la muralla.

 Este museo todavía no está abierto al público y no podemos observar los tramos que se han conservado.

 Desde aquí la muralla cerraba su perímetro en la mencionada Cuesta de la Vega.

 Durante la última remodelación de la plaza de Oriente a finales del siglo pasado, se halló la Torre de los Huesos, atalaya islámica del siglo XI, la cual estaba fuera del recinto amurallado y se puede contemplar en el aparcamiento subterráneo que construyeron en la plaza.

      
         Atalaya islámica del siglo XI

  En otras zonas de Madrid, hay restos de una hipotética segunda muralla musulmana y un viaje de agua en la plaza de los Carros.

 Hay constancia de arrabales islámicos y gracias a los silos, se han encontrado muchos utensilios de cerámica que han permitido conocer mejor la vida cotidiana de los habitantes de Mayrit.

  Desde la Cuesta de la Vega se pueden admirar bellos atardeceres. En este lugar los musulmanes fundaron su ciudad, Mayrit.




                 Atardecer desde la Cuesta de la Vega


              


  Texto:
  Teresa Miralles Amorós.

  Fotografías:
  Teresa Miralles Amorós.

  Bibliografía:

  Gil-Benumeya, Daniel. Madrid islámico. Ediciones La Librería. Madrid, 2015.

  Miralles Amorós, Teresa. Paseando por Mayrit.

Ediciones Letra Clara. Madrid, 2014.

lunes, 12 de octubre de 2015

La Plaza de los Carros y la Plaza Puerta de Moros de Madrid



 La Plaza de los Carros y la Plaza Puerta de Moros, están geográficamente unidas en pleno barrio de La Latina de Madrid. Quizá sean dos de las plazas de la ciudad que han sido testigos de la mayoría de los episodios de su historia.
  
 En este singular enclave, los musulmanes formaron sus primeros arrabales, siendo los mozárabes los que poblaron en principio estas tierras.


 A finales del siglo pasado se realizó una importante remodelación de la Plaza de los Carros. Entre restos de cerámicas y diversos utensilios, se halló un importante viaje de agua, construcciones hidráulicas con las que los musulmanes, sabiamente, supieron canalizar los numerosos arroyos que transcurrían por esta zona.






    La Plaza de los Carros
    Fotografía de Teresa Miralles Amorós


 La muralla cristiana tenía parte de su recorrido por estos terrenos.
 En uno de los establecimientos de la Plaza de los Carros, podemos contemplar todavía un tramo evocador de dicha muralla y del pasado histórico de Madrid.


              
             Muralla cristiana de Madrid
             Fotografía de Teresa Miralles Amorós


 Junto a la Plaza de los Carros encontramos la llamada Puerta de Moros, que así se denominaba una de las puertas de la muralla cristiana.
 Su nombre tuvo relación con los habitantes que residían en estos arrabales islámicos.





        Fotografía de Teresa Miralles Amorós


 Años más tarde en este lugar se levantó la primitiva iglesia de San Andrés, que debió ser mozárabe y se cita en el Fuero de Madrid de 1202.
 San Isidro estuvo enterrado en este templo.

  Posteriormente la iglesia se reformó en el siglo XVI y, adosada a esta en el siglo XVII se construyó la Capilla de San Isidro, que preside majestuosamente la zona donde se albergan estas dos bellas plazas de Madrid.

  


          Capilla de San Isidro
          Fotografía de Teresa Miralles Amorós



          Teresa Miralles Amorós.

  
          Bibliografía:

         Miralles Amorós, Teresa. Paseando por Mayrit. Editorial Letra Clara. Madrid, 2014